Kore-Eda: “Los niños japoneses de mayores quieren ser funcionarios”

‘DESPUÉS DE LA TORMENTA’ / El cineasta japonés Hirokazu Kore-Eda vuelve a indagar en las relaciones padres e hijos y, de paso, reflexiona acerca de la posibilidad de ser quien uno quiere ser. www.cinesrenoir.com 

El gran cineasta japonés Hirokazu Kore-Eda busca de nuevo una historia entre los recovecos de las relaciones entre padre e hijo, aunque esta vez lo hace marcado por su propia experiencia vital. El vínculo que mantuvo con su padre cuando estaba vivo y la forma en que se aproxima a él una vez muerto, además de algunos recuerdos de su infancia, han sido esenciales en la construcción de esta película.

Historia de Ryota, un tipo que vive en el pasado, en sus momentos de gloria como premiado escritor. Después de divorciarse, gasta en las carreras todo el dinero que gana como detective privado y no puede pagar la pensión alimenticia de su hijo. Tras la muerte de su padre, trata de retomar las riendas de su vida y hacerse un hueco en la de su hijo. Un inesperado tifón obligará a toda la familia a pasar la noche juntos en casa de la abuela y les dará la oportunidad de reencontrarse. Hiroshi Abe es el protagonista.

LA GRAN ILUSIÓN.- Otra vez, una historia de padre e hijo, pero en un tono más triste, ¿por qué?

HIROKAZU KORE-EDA.- Aquí no hay, como en otras de mis películas, un descubrimiento en una familia, se describen cosas de la vida cotidiana y hay más tristeza, sí.

LGI.- El personaje de la madre tiene más importancia aquí, ¿por qué le da ese relieve?

HKE.- Es un personaje muy importante en esta película porque es el personaje que les mantiene a todos haciéndoles reír. Eso es por el guion, pero también es porque Kirin Kiki tiene muchísima gracias cuando actúa. Son las dos cosas. Esa madre aporta un tono de ligereza, pero también le da un toque de veneno. Todo eso, la combinación humor y veneno está en la película gracias a la actriz.

“En la película hay una combinación de humor y veneno. Es parte de la historia, pero sobre todo es una aportación de Kirin Kiki”

LGI.- ¿La película es una historia de lo que queremos ser y no somos?

HKE.- Así es, es verdad, aunque eso es algo que depende mucho de las personas. Aquí, este hombre, el padre, no ha conseguido ser lo que quería. Pero, como digo, esto es algo que depende mucho de las personas. Él se arrepiente, otros son felices de ese modo y otros piensan que no es el fin aún. Todas las personas no consiguen ser lo que quieren ser.

LGI.- El niño protagonista quiere ser funcionario, ¿no es un poco raro?

HKE.- Pero es absolutamente real. Los niños japoneses hoy quieren ser de mayores funcionarios, porque con la crisis han decidido que ese es el camino que les va a dar estabilidad. Este niño, con ese padre que tiene, quiere ser funcionario, claro. Ha oído tantas veces eso de ‘no seas como tu padre, mejor ser funcionario”. Eso es exactamente lo que me pasó a mí, me lo decía todo el rato mi madre. Yo, con once o doce años quería ser profesor de escuela pública.

“Este padre no ha conseguido ser lo que quería, pero es que todas las personas no logran ser lo que quieren ser”

LGI.- ¿Y cuando le dijo a su madre que quería dedicarse al cine, qué pasó?

HKE.- Me dijo que la vida no iba a ser nada fácil para mí. También me dijo que no se puede ganar con las cosas que te gusta hacer. Cuando empecé a dirigir películas, cuando me hice director de cine, ella se convirtió en mi primera fan.

LGI.- ¿Hay muchos, entonces, de autobiográfico en la relación de este padre con su hijo?

HKE.- Sí, porque mi padre era este tipo de padre, él no era para nada un modelo, no era el padre perfecto. Antes, cuando él vivía, no teníamos apenas relación. Pero después de su muerte, empecé a pensar mucho en él. En la película he querido reflejar eso, un hombre tarda mucho en pensar en sus padres. Los hijos sienten amor de padre, pero el amor de madre llega de una forma diferente. Se nota esa diferencia de tiempo que tarda en llegar al hijo. Ahora empiezo a tener hacia él sensaciones que nunca he tenido.

“Cuando mi padre vivía, no teníamos apenas relación. Pero después de su muerte, empecé a pensar mucho en él”

LGI.- Parece que ha querido transmitir esas sensaciones desde la película, ¿es así?

HKE.- Sí, hay varias escenas que intentan provocar al espectador para despertar en él también sensaciones, sensaciones que pertenecen a la gran memoria de la infancia. Por ejemplo, en la película, ese granizado que sacan de la nevera es igual al que me daba a mí mi madre de pequeño. Es un recuerdo directo de mi madre. Al salir de casa de mis padres llevaba ese sabor.

LGI.- Hace un retrato de una sociedad todavía muy machista, ¿sigue detenido en eso Japón?

HKE.- Sí. A pesar de que el 60% son mujeres y el 40% son hombres. Es un país muy machista porque a pesar de esas cifras, en la sociedad siguen dominando los hombres sobre las mujeres. Aunque si se mira desde otro punto de vista, hay territorios en que son las mujeres las que mandan también.

 

 

Dirección: HIROKAZU KORE-EDA. Guion: HIROKAZU KORE-EDA. Producción: KAORU MATSUZAKI, AKIHIKO YOSE Y HIJIRI TAGUCHI. Fotografía: YUTAKA YAMAZAKI. Montaje: HIROKAZU KORE-EDA. Música: HANAREGUMI. Reparto: HIROSHI ABE, YOKO MAKI, TAIYO YOSHIZAWA, KILIN KIKI, FRANKIE LILY, SATOMI KOBAYASHI. Distribuidora: GOLEM. Estreno: 11 de noviembre de 2016.

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