Cristian Mungiu: “No invertimos suficiente energía en cambiar las cosas”

‘LOS EXÁMENES’ / Cristian Mungiu conquistó el Premio al Mejor Director en Cannes con esta radiografía inquietantemente certera de la corrupción, la pérdida de los compromisos y la educación de las nuevas generaciones en nuestra sociedad. www.cinesrenoir.com

El cineasta rumano, que se ganó merecidísimamente el reconocimiento internacional con su segunda película 4 meses, 3 semanas, 2 días, sobre el aborto clandestino en Rumanía, se pregunta ahora por la educación que estamos dando a las nuevas generaciones, por lo que les manifestamos con nuestros comportamientos, por la corrupción instalada en nuestro día a día y por el momento en que olvidamos los compromisos que adquirimos en otras épocas.

Lo hace con una película inteligentísima, brillante, que parece retratar la rutina de nuestras vidas y que plantea una pregunta peliaguda al espectador. Y todo ello desde la historia –y desde el punto de vista- de Romeo Aldea, un médico de un pequeño pueblo de la montaña en Transilvania, que está obsesionado con que su hija Eliza pueda irse con una beca a estudiar al extranjero, apartándola de esa forma de la vida que llevan él y su mujer en Rumanía. Este hombre no es todavía mayor, pero tampoco es joven, para él las cosas son difíciles de cambiar, pero el futuro de su hija es otra cosa.

Para conseguir la beca, Eliza debe pasar con buena nota los exámenes finales, pero un incidente inesperado pone en peligro los resultados. Para Romeo hay distintas formas de solucionar el problema de su hija, “pero ninguna de ellas respeta los principios que él, como padre, ha intentado trasmitirla”. Toma el camino equivocado, cuando lo verdaderamente importante es el comportamiento que tiene ante ella. “Crep que nNo invertimos suficiente energía en cambiar las cosas”.

LA GRAN ILUSIÓN.- Esta película es apropiadísima para la España ahogada en corrupción de hoy…

CRISTIAN MUNGIU.- La película habla de las relaciones entre esa corrupción que hay en la sociedad y los compromisos que tenemos que afrontar. Me parece que es muy importante hablar de este asunto precisamente ahora porque el nivel de frustración y decepción que vive la gente está arrasando y la mayoría cree que ya es imposible cambiar las cosas, que nada tiene que ver con el mérito de cada uno y que no es justo casi nada.

LGI.- ¿Tenemos que solucionar nuestro comportamiento y, en concreto, la corrupción en nuestra vida antes de atacar a la gran corrupción?

CM.- Un periodista me preguntó por qué no había hecho la película sobre las grandes corruptelas en lugar de sobre la gente normal. Pero es que yo no soy un cronista social y no hablo solo de la sociedad rumana, creo que hablo de un estado de cosas que hay en el mundo hoy.

“El nivel de frustración y decepción que vive la gente está arrasando y la mayoría cree que ya es imposible cambiar las cosas”

LGI.- Al lado de la corrupción, hay otros grandes temas en la película, cómo editamos a nuestros hijos y cuál es nuestro nivel de compromiso. ¿Qué le interesa más de todos?

CM.- Me importa muchísimo hablar de la idea del padre, de cómo intenta proteger y elevar a su hija apartándola del mundo que no le gusta a él, cuando eso no es posible. Educar a los hijos no es hablar con ellos, es enseñarles a decidir y permitir que aprendan de sus propias experiencias.

LGI.- ¿Lo que transmitimos a las nuevas generaciones es lo que hará mejor o peor la sociedad?

CM.- Así es. ¿Qué pasará con las nuevas generaciones que están educadas por nosotros? ¿Conseguirán que el mundo cambie, que sea mejor, si seguimos dándoles la misma educación? ¿Qué lograremos si les educamos en los valores que se han instalado hoy en día? Así que lo importante finalmente es pensar qué haríamos con la educación de nuestros hijos para que la sociedad progresara realmente, cómo les transmitimos la conciencia de que algo puede cambiar realmente. Hay que reconocer los errores del pasado, decisiones que ya no tienen vuelta atrás, para que esos errores sirvan de lección a nuestros hijos.

“¿Conseguirán las nuevas generaciones que el mundo cambie, que sea mejor, si seguimos dándoles la misma educación?”

LGI.- ¿Estamos despreciando la transmisión de unos valores éticos en beneficio de una educación más material?

CM.- No solo eso. Lo realmente importante es la distancia entre el discurso ético y nuestro comportamiento. Esta no es una película sobre lo que cuentas a tus hijos, sino sobre la energía con que lo transmites. Lo importante de verdad es que no estamos invirtiendo suficiente energía en cambiar las cosas. No es lo que se dice, sino la fuerza que empleamos en producir un marco mejor para ellos.

LGI.- ¿Cuando uno tiene hijos, los compromisos y los valores éticos de uno son más vulnerables, corren más peligro?

CM.- Bueno, la película habla de la vida y de lo difícil que es crecer y mantener el compromiso. También habla de llegar a cierta edad y no haber llegado aún a un compromiso. En esta historia, el padre ha querido aplazar el compromiso con la educación de su hija.

 

 

Dirección: CRISTIAN MUNGIU. Guion: CRISTIAN MUNGIU. Producción: CRISTIAN MUNGIU. Fotografía: TUDOR VLADIMIR PANDURU. Montaje: OLIVIER DÖ HÚU. Reparto: ADRIAN TITIENI, MARIA DRÄGUS, LIA BUGNAR, MÁLINA MANOVICI, VLAD IVANOV… Distribuidora: VÉRTIGO FILM. Estreno: 25 de noviembre de 2016.

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