El humor excéntrico de Bruno Dumont

‘LA ALTA SOCIEDAD’ / El humor excéntrico, casi experimental, de Bruno Dumont fascinó al jurado del Festival de Cine Europeo de Sevilla, que le concedió el Premio a La Mejor Película y a la Mejor Actriz (Raph). www.cinesrenoir.com

Bruno Dumont conquistó al público con su película –nacida de una miniserie- El pequeño Quinquin. Ese trabajo donde arriesgaba con una comedia en un tono muy poco ‘correcto’ para lo que estamos acostumbrados y, sobre todo, el estupendo recibimiento del público le dieron la confianza necesaria para lanzarse a otra comedia tan excéntrica como aquella y con su estilo casi experimental.

La alta sociedad está ambientada en el verano de 1910 y es, otra vez, una comedia policiaca. La historia arranca con la desaparición de varios turistas que descansaban en las hermosas playas de la costa. Los inspectores Machin y Malfon deducen casi de inmediato que el centro de las misteriosas desapariciones debe ser la bahía Slack, un lugar donde el río Slack y el mar se unen cuando hay marea alta. En ese lugar vive una pequeña comunidad de pescadores y granjeros de ostras.

“La comedia es una máquina, un mecanismo que tiene efecto inmediato, es mucho más difícil de crear que el drama”

Dumont ha contado para este filme con un reparto espectacular con Juliette Binoche a la cabeza. Le acompañan Fabrice Luchini, Valeria Bruni Tedeschi y Raph (Premio en Sevilla), los cuatro de la misma familia. Y Cyril Rigaux y Didier Després, en lospapeles de Malfoi y Alfred Machin, los inspectores de la policía que investigan el caso.

Unas postales antiguas de la bahía de Slack, en las que, a principios del siglo XX, los habitantes de la zona llevaban a gente de clase media de un lado a otro del río, fueron el detonante de la historia. Allí nacieron las ideas para las historias de amor y las misteriosas desapariciones que se suceden en la película.

“Como la historia de La alta sociedad descarrila muy rápido quería una localización que soportara la locura”

“Cuando empecé el guion iba llenando los huecos con esas postales. A diferencia de P’tit Quinquin, que lo escribí sin saber si sería divertido, en este caso lo tenía presente todo el rato, buscaba el poder cómico de cada situación en la que pensaba. La comedia es una máquina, un mecanismo que tiene efecto inmediato, es completamente diferente de crear que el drama y mucho más difícil”, dice Dumont.

El director, que por primera vez ha tenido que recrear un paisaje que ya no existe, reconoce que le ayudaron a ello mucho las postales de bahía de Slack. “Como la historia descarrila muy rápido quería una localización que soportara la locura. Me acordé de Typhonium en Wissant, una casa construida al estilo neo-egipcio a finales del S.XIX, en sí misma una locura. Escribí el guion con esta residencia en mente. Los dueños fueron reticentes a dejárnosla para el rodaje, primero se negaron, pero un año después aceptaron. Rodamos los exteriores de Typhonium y los interiores de otra casa igual de extravagante y soñada por gente inglesa al estilo Tudor”.

 

 

Dirección: BRUNO DUMONT. Guion: BRUNO DUMONT. Producción: RACHID BOUCHAREB, JEAN BRÉHAT Y MURIEL MERLIN. Fotografía: GUILLAUME DEFFONTAINES. Montaje: BASILE BELKHIRI. Reparto: JULIETTE BINOCHE, FABRICE LUCHINI, VALERIA BRUNI TEDESCHI, RAPH, CYRIL RIGAUX, DIDIER DESPRÉS… Distribuidora: VERCINE. Estreno: 21 de abril de 2017.

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