Clint Eastwood, un tipo de la vieja escuela

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1993, En la línea de fuego (de Wolfgang Petersen), fue la última vez antes de ésta en que Clint Eastwood actuó sin dirigirse él mismo. Y han pasado cuatro años, desde Gran Torino,  en que no firmaba como actor y director. Ahora ha vuelto a ponerse frente a la cámara, en la ópera prima de Robert Lorenz, su socio y compañero de Malpaso de los últimos 17 años.

 

Segundo asistente de dirección en Los puentes de Madison, Robert Lorenz ha ido en estas casi dos décadas escalando posiciones en la productora Malpaso, hasta convertirse en productor a tiempo total en Mistic River. Su paso a la dirección, un sueño largamente acariciado, con Eastwood en el papel principal era un reto muy arriesgado. “Sabía que tenía que estar verdaderamente preparado, porque sabía, como así ha sido, que si tenía un instante de duda, su instinto natural para la dirección durante los últimos 30 años empezaría a ganar terreno -dice el director-. Así que tenía que estar totalmente preparado y saber exactamente dónde iba a ir cada cámara antes de que lo hiciera él. Por eso preparo listas con las tomas cada día, y tengo en la cabeza cómo se van a montar las escenas y, básicamente, eso es lo que hago”.

Talento desperdiciado

Golpe de efecto (Trouble with the Curve),  una película rodada sobre un guion de Randy Brown, refleja cómo cambian los tiempos, cómo se desprecia el verdadero talento y el trabajo meticuloso, ensombrecidos por los fuegos artificiales de las nuevas tecnología y la palabrería, y cómo se puede medrar sin tener la calidad necesaria. Al mismo tiempo, la película es también historia de una relación, la de un padre y su hija, condicionada por el carácter hosco del primero.

Clint Eastwood interpreta a Gus Lobel, un ojeador de béisbol del Atlanta Brave. Es un tipo con mucha experiencia y también muchos años, a causa de los cuales comienza a tener problemas de visión. Viudo desde que su hija cumplió los seis años, la relación con ésta no ha sido demasiado estrecha. Pero ahora, Mickey (Amy Adams) comprende que su padre necesita ayuda y decide acompañarle A Carolina del Norte, donde Gus tiene que decidir si un bateador de la liga universitaria es tan buen fichaje como todos piensan. “Se trata de una historia clásica con temas clásicos y personajes clásicos. Habla del béisbol y de padres e hijas, y lo encontré realmente emotivo y encantador”, dice Robert Lorenz, que consiguió el mayor atractivo de su película al contar con Eastwood para el papel principal.

Fuera de juego

El actor vuelve a meterse aquí en la piel de un viejo gruñón, como el irrepetible Walt Kowalski de Gran Torino. Como en aquella, este personaje es también un tipo aparentemente independiente, pero que, finalmente, se ablanda cuando se abre a un poco de cariño y amor. “Gus es un tipo de la vieja escuela. No hace las cosas de forma moderna. No utiliza ordenadores, ni tiene email, no envía mensajes de texto… Se ha quedado fuera de juego y por detrás de los tiempos, y se enfrenta además al final de su carrera –dice Eastwood-. Pero todavía tiene mucho que ofrecer porque tiene más experiencia que la mayoría de los demás. Su problema ahora es su salud. Mickey trata de meterle en vereda. Es difícil de explicar, pero tiene que ver con el análisis del personaje y la relación padre-hija con todos sus altibajos”.

«Voy evolucionando a medida que interpreto personajes de mi edad y eso sale de forma natural»

“Tiene elementos de muchas personas. Del Frankie Dunne de Million Dollar Baby y mucho del Walt Kowalski de Gran Torino, pero sin mucha familia y aún menos ramificaciones políticas –añade-. Me he ido acercando progresivamente a este personaje y trabajándolo parcialmente durante mucho tiempo. Voy evolucionando a medida que interpreto personajes de mi edad y eso sale de forma natural. Si estás dando vida a alguien más joven o más mayor, tienes que esforzarte más para adaptarte”.

Cara a cara con Clint Eastwood

Amy Adams y Justin Timberlake encarnan en el filme a la joven pareja protagonista, mientras que John Goodman da vida al amigo de toda la vida de Gus Lobel. Pero es Clint Eastwood quien consigue convertir una película de béisbol en un drama de relaciones, donde es imposible desatenderse del personaje que él interpreta. Un personaje al que se enfrentan los demás en diferentes momentos de la película, lo que quiere decir que los otros actores, especialmente los más jóvenes tuvieron que vérselas frente a frente con Eastwood en el rodaje.

Justin Timberlake: «Clint tiene 82 y yo 31, y la primera vez que le sujeté casi me da. Es un profesional consumado»

Justin Timberlake recuerda la escena en que Gus Lobel se lanza como una fiera hacia un tipo que está acosando a su hija en un bar. “Y yo tenía que interponerme entre ellos y sujetarle. Pero no te creas que fue fácil. Clint tiene 82 y yo 31, y la primera vez que le sujeté casi me da; sigue siendo un hombre fuerte con una gran fortaleza mental también. Y sí, ¡mover a Clint Eastwood fue más difícil de lo que creía! Fue muy emocionante. Es un profesional consumado, lo lleva en la sangre”.

 

 

Dirección: Robert Lorenz. Guion: Randy Brown. Producción: Clint Eastwood, Robert Lorenz y Michele Weisler. Fotografía: Tom Stern. Montaje: Joe Cox y Gary Roach. Música: Marco Beltrami. Reparto: Clint Eastwood, Amy Adams, Justin Timberlake, John Goodman, Matthew Lillard, Robert Patrick, Ed Lauter y Chelcie Ross. Distribuidora: Warner Bros. Estreno: 23 de noviembre. www.warnerbros.com

 

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