Javier Giner debuta en la dirección de largometrajes con Esta soledad, una película sobre la ausencia, la separación y la reconstrucción. A competición en la sección Nuevos Realizadores del Festival de San Sebastián, está protagonizada por Oriol Pla y Marina Salas.

Esta es la historia de Leo y Lorea, o más bien, de una pareja que se ha querido, probablemente aún se quieren, pero que se ha separado después de cinco años de relación. Él carga con su padre enfermo, atrapado entre la responsabilidad familiar y una desconexión emocional que le asfixia. Ella, enredada en trabajos mal pagados y crisis personales, intenta recomponerse sin saber muy bien cómo hacerlo. Son dos cuerpos en duelo, condicionados por lo no resuelto y por la herencia emocional de una generación que parece llegar tarde a todo: al amor, a la estabilidad, a la realización personal.
Oriol Pla y Marina
Salas son los protagonistas del primer largometraje que dirige Javier
Giner, que destacó con su aparición en el universo de las series con Yo,
adicto. Ahora, el director y coguionista (con Luisa Matienzo), se adentra
en una historia de silencios y ausencias, de dolor y emociones, de intentar
seguir hacia delante.
Kai Atxaniz, Gemma
Martínez, Itziar Lázaro e Ione Irazabal completan el reparto artístico del
filme, que, en palabras de su creador “es una película sobre los vacíos y
silencios que habitamos en un presente fragmentado y caótico, sobre los
vínculos frágiles que establecemos y sobre la dificultad de sostenerse cuando
todo alrededor se tambalea”.
En la película “nunca se explica cómo era la relación de Leo
y Lorea, las razones por las que terminó o la convivencia común. Esta soledad está construida sobre una
ausencia que el espectador tiene que completar por sí mismo. Porque lo que
realmente explora la historia es la
confusión vital, la intemperie emocional y el dolor doméstico (íntimo y
silencioso) que llegan tras la ruptura”, añade Giner.