“Ya nadie viene aquí si no se han desviado”

Comparte en RRSS

Anthony Perkins cumpliría ahora (4 de abril) 77 años. Una neumonía que se le complicó a consecuencia del SIDA le arrebató la vida con solo 60 años. Antes de morir, este actor –marcado para siempre por la oscura sombra de Norman Bates– dijo: “He aprendido más acerca de amor, altruismo y entendimiento humano de la gente que he conocido en esta gran aventura del mundo del SIDA, que lo que aprendí en el desgraciado y competitivo mundo en el que desperdicié mi vida”. www.cinesrenoir.com

Spencer Tracy y Jean Simmons fueron sus compañeros de reparto en su debut, en 1953, en La actriz. Con su segunda interpretación, en Friendly Persuasion (1956) fue nominado al Oscar. Ganó el Premio al Mejor Actor en el Festival de Cannes por su papel junto a Ingrid Bergman en el filme de 1960 Good bye again. Trabajó con las actrices más populares y prestigiosas de la época y destacó en las producciones teatrales de Broadway. Los cineastas más importantes contaron con él para sus películas. Entre otros filmes, participó en Le scandale, de Claude Chabrol; ¿Arde París? (1966), de René Clement; El juez de la horca, de John Huston; Asesinato en el Orient Express (1974), Mahogany (1975). Pero fue su papel de Norman Bates en Psicosis (1959) de Alfred Hitchcok lo que le marcó definitivamente y le convirtió en actor de culto.

Cierto es que su carrera cinematográfica, seguramente acosado por los recuerdos de una infancia atormentada, quedó marcada por lo más oscuro del ser humano. Siempre se mostró muy reservado y protegió mucho su vida privada. Solo poco antes de su muerte decidió contar públicamente su enfermedad a través de un comunicado. La publicista Leslee Dart fue la encargada de leerlo tras el fallecimiento del actor:

«Elegí no decirlo porque, parafraseando Casablanca, no es que yo sea muy noble, pero no lleva mucho tiempo darse cuenta de que los problemas de un viejo actor no valen ni un puñado de alubias en este mundo desquiciado (…) Hay muchos que creen que esta enfermedad es una venganza de Dios, pero yo creo que fue enviada para enseñar a la gente cómo amarse y comprenderse, y para tener compasión por el prójimo. He aprendido más sobre el amor y la comprensión humana entre la gente que he encontrado en esta gran aventura en el mundo del sida que en el asesino y competitivo mundo en el que he malgastado mi vida».

Leave a Comment

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.