De Tarragona al círculo íntimo del ‘líder supremo’ Kim Jong-un

‘THE PROPAGANDA GAME’ / Álvaro Longoria revela pequeños detalles de Corea del Norte en esta película documental, con la que pone al descubierto la figura de un personaje singular, Alejandro Cao de Benós, único extranjero que trabaja para el gobierno de Kim Jong-un. www.cinesrenoir.com

Álvaro Longoria y Alejandro Cao de Benós, en el Festival de San Sebastián. Foto de Gorka Bravo

Álvaro Longoria consiguió ponerse en contacto con Alejandro Cao de Benós y a través de él y su influencia pudo entrar en Corea del Norte y grabar algunas imágenes del país. Con ellas y con declaraciones recogidas fuera de algunos disidentes, el productor, director y guionista muestra el juego de propaganda que se utiliza para manipular la verdad y a los actores que se mueven en él. The Propaganda Game es, sin embargo, sobre todo, un trabajo que pone al descubierto la figura del enlace mencionado, un tipo de Tarragona que es una especie de embajador cultural y de negocios de aquel país.

Vestido con una especie de uniforme que no lo es, maquillado, con medallas que le cubren toda la pechera y con un discurso cerrado y bastante increíble, Alejandro Caos de Benós se paseó por el Hotel María Cristina durante la reciente edición del Festival de San Sebastián. Esta especie de diplomático de Corea del Norte, único extranjero que trabaja para ese gobierno, hizo muy bien su trabajo: hacer propagando de régimen de Kim Jong-un, “líder supremo” del país.

Si la película muestra el juego de medias verdades, noticias falsas y polémicas creadas para diferentes fines –Álvaro Longoria aprovecha muy bien las limitadas oportunidades que le dan para grabar en Corea del Norte-, las conclusiones a las que puede llegar el espectador surgen de forma mucho más natural si se conoce la figura de Cao de Benós. “Yo no he recibido nada de dinero del país, porque en Corea del Norte no hay divisas, en todo caso, las divisas son las que meto yo cuando llevo allí a grupos de empresarios”.

“Estamos en guerra, por eso no se puede entrar en el país, porque no sabemos qué intenciones tienen las personas que quieren ir”, sentencio este hombre, que se define a sí mismo como una especie de “traductor cultural” del gobierno coreano y que asegura que es completamente normal que el estricto y autoritario régimen de aquel país confíe plenamente en él, “porque saben que soy honesto y que mis intenciones son buenas”.

Marcianada tras marcianada, la conversación con Alejandro Cao de Benós –seguidor del Padre Apeles en las redes sociales- es una burda repetición de eslóganes del régimen norcoreano y alabanzas a su ‘líder supremo’, en la que todo es muy evidente, excepto el papel que él desempeña en todo esto. Aunque hay que reconocer que, al menos, sí deja bien clara una cuestión, él es un protagonista destacado en ese juego de propaganda y de manipulación, y seguramente saca buen partido de ello.

 

Dirección: ÁLVARO LONGORIA. Guion: ÁLVARO LONGORIA. Producción: ÁLVARO LONGORIA. Fotografía: DIEGO DUSSUEL Y RITA NORIEGA. Montaje:    ÁLEX MARQUEZ Y VICTORIA LAMMERS. Música: FERNANDO VELÁZQUEZ. Distribuidora: ALFA PICTURES. Estreno: 30 de octubre de 2015.

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