¿Te la perdiste? / ‘EL JUEZ’. “Jamás en ningún sitio se sabe nunca la verdad”

Fabrice Luchini se alzó con la Copa Volpi al Mejor Actor por su papel en esta película, merecedora también en Venecia del Premio al Mejor Guion. Su director y guionista Christian Vincent explica algunas claves de este trabajo. Los Cines Renoir recuperan ahora esta película, dentro del ciclo ¿Te la perdiste? ¡Sonríe! La puedes ver del 26 de agosto al 1 de septiembre, a 4 euros (3 euros para los socios del Club Renoir). www.cinesrenoir.com

 

‘El juez’, de Christian Vincent. Del 26 de agosto al 1 de septiembre

17:00 martes y sábado en Madrid (Plaza de España)
19:45 lunes, jueves y viernes en Madrid (Plaza España) y Barcelona (Floridablanca)
22:15 miércoles y domingo en Madrid (Plaza España) y Barcelona (Floridablanca)

La actriz danesa Sidse Babett Knudsen, muy conocida por protagonizar la serie Borgen, coprotagoniza la película con Fabrice Luchini, que repite con el cineasta 25 años después de que ambos rodaran juntos La discreta. Ahora, el veterano actor interpreta al presidente de un tribunal penal, un tipo a punto de jubilarse, seco y taciturno, sin un entorno emocional amable fuera de su trabajo. Durante el comienzo de un juicio por el supuesto crimen de un bebé de siete meses, descubre entre los miembros del jurado a una mujer de la que estuvo enamorado. Knudsen se alzó con el Premio César a la Mejor Actriz Secundaria.

Un contenido trabajo, con la mayor parte de las escenas rodadas dentro de la sala del tribunal, permiten al director ir avanzando en la historia entre estas dos personas, pero, sobre todo, en el retrato de la Francia de hoy. Actores poco conocidos y algunos debutantes completan el reparto del filme.

LA GRAN ILUSIÓN.- Todo el mundo dice que esta es una historia de amor, ¿usted también la define así?

CHRISTIAN VINCENT.- Bueno, es una historia donde hay amor, aunque puede que no sea compartido. Sí hay generosidad. Habrá quienes vean una historia de amor y habrá quienes vean otra cosa.

LGI.- Un juez que está ante el caso de un supuesto asesinato a u niño de siete meses necesita un equilibrio…

CV.- Él es un hombre que parece no tener sentimientos, que no cree ya en casi nada y que le da igual lo que piensen de él. Pero algo se despierta en él al ver a esa mujer. Es un tipo con poder en el tribunal, pero al que ese poder no le aporta nada. Hay muchas personas con poder que lo que quieren es ser queridos.

“En este mundo hay muchas personas que tienen mucho poder que lo que quieren en realidad es ser queridos”

LGI.- Bueno, él tiene un ramalazo de romanticismo ¿no?

CV.- Sí, le sale una parte novelesca. Pero la intención era ir contando poco a poco cosas, sin que se sepa del todo qué es lo que pasa. El espectador sabe que entre ellos hubo algo antes, pero no sabe qué es, tiene que ir descubriéndolo.

LGI.- Ni con el juicio ni con la historia de ellos dos ni con nada de la película se sabe finalmente la verdad, como él dice de los propios juicios, “la verdad solo la saben ellos”.

CV.- Porque jamás en ningún sitio se sabe la verdad. Escucho muchas historias que me cuentan, pero nunca las acepto como verdad absoluta. Me saca de quicio la gente que tiene certeza de todo. Yo dudo de todo. Al principio de la película, él mismo es víctima de un malentendido, de algo que no es verdad, víctima de una injusticia total. Aunque no insisto en ello porque es anecdótico total.

“Me saca de quicio la gente que tiene certeza de todo. Yo dudo absolutamente de todo”

LGI.- No tan anecdótico, porque todo en la película tiene que ver con el refrán ‘las apariencias engañan’, ¿no es así?

CV.- Así es. Pero es que ese es mi trabajo, jugar con las apariencias. Lo bueno del cine es que siempre hay varios niveles de lectura: lo que uno enseña, lo que el espectador ve, que a veces se adelanta al cineasta…

LGI.- Y ¿qué quería enseñar usted?

CV.- Quería mostrar mi país. Me interesaba rodar la película dentro de una sala de un tribunal porque ahí hay diversidad, es uno de los pocos lugares de la sociedad moderna en la que se juntan todos los estratos sociales. Esa falta de diversidad en nuestras vidas me entristece. Yo vengo de un medio muy modesto y ahora la mayoría de mis amigos son hijos de la burguesía. Compartimos gustos, pero no venimos del mismo medio ni tenemos la misma educación, no hablamos el mismo idioma. Para mí, hacer películas es una forma de salir de casa.

“Un tribunal es uno de los pocos lugares de la sociedad moderna en la que se juntan todos los estratos sociales”

LGI.- ¿Rodar en el Norte de Francia tiene que ver con el deseo de retratar el país?

CV.- Sí. Es una región dura, con mucho paro, donde ha crecido el Frente Nacional…

LGI.- Para ese retrato le viene muy bien el jurado, ¿no?

CV.- Claro, por ejemplo, las chicas magrebíes, una con velo y otra con minifalda. Son realidades de Francia hoy.

 

 

 

Dirección: CHRISTIAN VINCENT. Guion: CHRISTIAN VINCENT. Producción: SIDONIE DUMAS Y MATTHIEU TAROT. Fotografía: LAURENT DAILLAND. Montaje: YVES DESCHAMPS. Música: CLAIRE DENAMUR. Reparto: FABRICE LUCHINI, SIDSE BABETT KNUDSEN, MISS MING, MICHAËL ABITEBOUL… Distribuidora: SURTSEY FILMS. Estreno: 8 de abril de 2016.

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