Daniel Calparsoro: “El desastre que provocas fuera termina llegando a tu casa”

El director regresa al cine después de siete años con este thriller, donde muestra la barbarie de la guerra y desde el que plantea un dilema al espectador: Si conociera un hecho terrible, ¿haría todo lo posible por sacarlo a la luz aunque estuviera en peligro su propia seguridad o callaría?

Alberto Ammann, Antonio de la Torre y Karra Elejalde son los protagonistas de la película, una adaptación de la novela de Fernando Marías, en la que se pone el acento en la cuestión ética de los personajes y se anima a la reflexión acerca de la responsabilidad individual. Ambientada en Irak y Galicia, en 2003, cuenta la historia de Pablo, un médico militar español que, en una salida rutinaria, es atacado por un convoy en el desierto. Consigue refugiarse en una casa junto a su amigo Diego, donde se defienden hasta que aparece otra unidad militar. De vuelta a su tierra, el militar irá poco a poco recordando e investigando lo que allí ocurrió, y descubre que la versión de los altos mandos del Ejército no es la verdad. A partir de ahí comenzará una peligrosa aventura, en la que pone en peligro su vida y la de su familia, para sacar a la luz la realidad de lo que ocurrió.

Con guion escrito por Javier Gullón y Jorge Arenillas, la película se rodó en localizaciones de Canarias (Lanzarote, Fuerteventura), en Galicia (Betanzos) y Madrid, y durante el rodaje se produjeron escenas muy emotivas con parte de la figuración, marroquíes en su mayoría, que sintieron muy directamente lo que se intentaba contar con la película. Inma Cuesta, Luis Zahera y Bernabé Fernández completan el reparto del filme.

LA GRAN ILUSION.- Después de Guerreros ¿por qué otra película con la guerra de trasfondo?

DANIEL CALPARSORO.- Fue una propuesta de Emma Lustres. Yo había estado trabajando en televisión y tenía ganas de hacer cine. Este proyecto escondía la promesa de algo potente. La novela me gustó y estuvimos un año y medio desarrollando el guion. En la novela ya había una semilla poderosa. Yo les propuse hacer un thriller, cine de acción trepidante. La película cuenta de forma diferente lo mismo que la novela. Quería hacer algo espectacular, muy visual, pero mantener el dilema que estaba en la novela.

LGI.- El dilema de ¿qué harías si conoces un hecho terrible? ¿lo denunciarías?

DC.- Sí, ¿lo harías público aún poniendo en peligro tu seguridad, tu estabilidad? Es una pregunta que puede aparecer no solo en casos de guerra, como el de la película, sino en muchos otros casos.

LGI.- Usted se lo habrá preguntado ¿y?

DC.- Quisiera pensar que haría exactamente lo mismo que el personaje que interpreta Alberto Ammann.

LGI.- ¿Qué hay que pensar de la negativa del Ejército español a apoyarles con el proyecto?

DC.- Es comprensible después de Guerreros. Esta no es una película de crítica sobre la participación española en la guerra de Irak, ni de crítica al Ejército español. Es una película para que el público disfrute, aunque con algo más. Ha que remover un poco.

“Alberto Ammann tiene un fondo tan humanamente limpio que hace creíble este personaje”

LGI.- Hay una apuesta estética clara, de contrastes, ¿qué intención narrativa hay en ella?

DC.- Está el contraste que es el desierto, el sol, el calor, la aventura que luego se convierte en barbarie, frente a Europa, el mar, la civilización. Al final, la barbarie amarilla se va mezclando y llega aquí. Visualmente quería expresar que el desastre que provoca fuera termina llegando a tu casa.

LGI.- ¿Qué tenía Alberto Ammann para que confiara en él el personaje principal?

DC.- Es uno de esos actores que como persona tiene un fondo tan humanamente limpio que hace creíble este personaje. Te crees que es una persona capaz de arriesgar sus intereses egoístas. Eso es importante, porque el personaje podría haber sido un amargado o un tonto y no lo es. Y no le hacen falta grandes diálogos interpretativos.

LGI.- ¿Fue siempre la primera elección?

DC.- Hicimos pruebas. Hablamos de Luis Tosar, incluso de Ricardo Darín, que son grandes actores. Pero yo pensaba que tenían que ser más jóvenes. Cuando vi Celda 211 me impresionó Alberto Ammann y luego vi Lope. Él daba lo que buscaba, una persona que tuviera de forma natural esa transparencia cristalina, la no maldad. Te lo puedes creer.

 

Dirección: Daniel Calparsoro. Guion: Javier Gullón y Jorge Arenillas, sobre la novela de Fernando Marías. Producción: Juan Gordon, Emma Lustres y Borja Pena. Fotografía: Daniel Aranyó. Montaje: David Pinillos y Antonio Frutos. Música: Lucas Vidal. Distribuidora: Buenavista Internacional. Estreno: 30 de noviembre. www.facebook.com/InvasorLaPelicula

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