Juan Taratuto: “El ego tiene muy mala prensa, pero todos tenemos ego”

‘ME CASÉ CON UN BOLUDO’ / Adrián Suar y Valeria Bertuccelli protagonizan la nueva comedia de Juan Taratuto, historia de un espejismo que podría ser amor. www.cinesrenoir.com

Juan Taratuto, de nuevo desde la comedia, hace la crónica de una relación amorosa, desde el magnetismo inicial, pasando por el enamoramiento hasta llegar al conocimiento mutuo y la desilusión. Adrián Suar y Valeria Bertuccelli son los protagonistas de esta historia, en la que el cineasta maneja los códigos del ego y la vanidad y donde reflexiona acerca de los diferentes personajes que todos interpretamos en la vida.

Escrita por él mismo, la película comienza cuando Fabián Brando, una estrella de cine en Argentina, coincide en un rodaje con Florencia, una actriz novata. Entre ellos se inicia un romance que culmina muy pronto en boda. Pero, muy poco después, ella se da cuenta de que en realidad se enamoró del personaje de la película y que el hombre con el que vive es un auténtico boludo.

LA GRAN ILUSIÓN.- Su película habla de los personajes que todos interpretamos en la vida. ¿Por qué le interesaba esta idea?

JUAN TARATUTO.- Me atrapó el juego de poder inspeccionar el mundo de cada persona. ¿Qué papel jugamos? ¿Quiénes somos realmente? Me sirvió para entender que uno juega el rol que se espera de él. A veces uno se comporta de modo que no está de acuerdo con lo que cree, sino con la forma en que mejor recibido será.

“¿Quiénes somos realmente? La película me ha servido para entender que uno juega el rol que se espera de él”

LGI.- Entonces, ¿usted cree que siempre somos un personaje?

JT.- Sí, porque son corazas, armas que empleamos. Somos varios personajes en todas partes, también en la familia. Eres padre, eres hijo, eres pareja y cada uno es diferente. La película intenta mostrar eso. Y muchas veces llevamos a nuestros personajes hasta unos extremos en que nos comen.

LGI.- Me casé con un boludo hace, además, una descripción muy ácida de los actores enfermos de ego…

JT.- Bueno, pero en Argentina la verdad es que no existe un star system con un tonto así, aunque es verdad que el ego es algo que los actores necesitan. El ego tiene muy mala prensa, pero todos lo tenemos…

“En Argentina no existe un star system en el cine con un tonto como el personaje de la película”

LGI.- ¿El suyo es más o menos desproporcionado?

JT.- Una película es prescindible para el mundo antes de que exista, pero siempre sale del ego de alguien, en este caso del mío. Alguien que cree que lo que hace es importante o necesario. Es un acto de vanidad necesario para hacer una película, porque te metes en un proyecto que está fuera de los canales de la realidad.

LGI.- Pues su personaje rebosa vanidad.

JT.- A todos nos da pena cuando vemos actos de vanidad. Pero en el caso de los actores el ego es lo que les permite la exposición que sufren.

“En el caso de los actores el ego es lo que les permite la exposición que sufren, es una cosa necesaria para ellos”

LGI.- ¿Podría decirse que sus personajes representan la vanidad de esta sociedad?

JT.- De algún modo. Vivimos en un mundo de redes sociales, donde nos creamos la necesidad de conseguir ‘likes’, construimos mundos imaginarios. Cuando veo en Facebook fotos de la gente en sus viajes, por ejemplo, pienso en que sí hay una exacerbación de nuestra privacidad, pero eso es el anti-ego, es la inseguridad. Es gente que necesita que los demás se hagan una idea de ellos que a lo mejor no es real. Cuando el ego está bien colocado, la gente no se coloca en esa situación.

LGI.- Volviendo a los personajes que interpretamos en la vida, ¿hay que construirse uno nuevo para el amor?

JT.- Hay un libro que dice que el amor dura tres años. Luego vienen el conocimiento y la desilusión. Se ven las partes más deslucidas del otro, porque no se puede actuar las 24 horas del día. Al principio, uno lleva la mejor parte, mete en un baúl todo lo malo. Si luego, aún sigue siendo atractivo para el otro, posiblemente es porque se ha desnudado emocionalmente y eso hace que la relación continúe.

“Creo que es necesario llevar el humor en los genes, si no me parece que es imposible hacer comedia”

LGI.- Usted es muy leal a la comedia, ¿es su manera natural de contar historias?

JT.- Creo que es necesario llevar el humor en los genes, si no no se puede hacer comedia. Es algo que está o no está. Mi abuelo promovía el humor todo el tiempo, mi padre manejaba muy bien la ironía. En la mesa familiar nadie hablaba de fútbol o de dinero, se admiraba la inteligencia y el humor. La mayoría de las veces, es verdad, hago comedia. Pero también he vivido momentos de oscuridad y, por ejemplo, cuando murió mi padre, no me salía la comedia. Es imposible que no te lleve la forma de ser.

 

 

Dirección: JUAN TARATUTO. Guion: PABLO SOLARZ. Producción: ALEJANDRO CACETTA, JAN PABLO GALLI, ADRIÁN SUAR Y JUAN VERA. Fotografía: JULIÁN APEZTEGUIA. Montaje: PABLO BARBIERI CARRERA. Música: DARIO ESKENAZI. Reparto: ADRIÁN SUAR, VALERIA BERTUCCELLI, MARÍA ALCHE, GERARDO ROMANO, NORMAN BRISKI, ALAN SABBAGH… Distribuidora: ACONTRACORRIENTE FILMS. Estreno: 26 de mayo de 2017.

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