‘Sólo el viento’ / Cuando un gitano está solo

Benedek Fliegauf retrata el miedo en su película Sólo el viento, drama inspirado en hechos reales, con el que conquistó el Gran Premio del Jurado en el Festival Internacional de Cine de Berlín.

Los asesinatos a familias gitanas en Hungría durante los años 2008 y 2009 inspiraron a Benedek Fliegauf para esta ficción. El director, aunque dedicó un extenso periodo a documentarse sobre lo ocurrido, no quiso rodar una película documental sobre ello, su intención era retratar el miedo de los romanís que sabían que unos asesinos racistas andaban sueltos cerca de ellos.

De ahí nació Solo el viento, historia de una de estas familias, la de Mari, que vive con su padre inválido y sus dos hijos en un cobertizo de los bosques a las afueras de la ciudad. Ellos, como el resto de la comunidad gitana, lucha por mantener una aparente tranquilidad en su vida diaria, pero la verdad es que viven aterrorizados, se sienten acosados. Mari alterna dos trabajos y su hija Anna intenta concentrarse en sus estudios, pero el joven Rió está atento a otras cosas, está alerta.

“Es un gran desafío hacer que el público sienta aunque solo sea un poco de lo que las víctimas experimentan”

Katalin Toldi, Gyöngyi Lendvai y Lajos Sárkány interpretan a los actores principales de este drama, una coproducción entre Hungría, Alemania y Francia, en la que Fliegauf convierte a sus personajes en héroes. “Mientras rodaba la película, para mí lo más importante era estar con las víctimas potenciales. Es un gran desafío hacer que el público sienta aunque solo sea un poco de lo que las víctimas experimentan mientras son cazadas”.

“Los héroes de  mi película son simples gitanos: una mujer de mediana edad que cría a sus hijos, un chico de once años y una chica adolescente –dice el director-. La mujer cuida de su padre inválido y trabaja limpiando mientras la chica va a la escuela y el chaval vagabundea por la zona cerca de su casa. Sus caminos se separan por el día y la pregunta es: ¿volverán a verse?”

“He pasado muchas aventuras con los gitanos, sobre todo cuando era un chaval”

Solo el viento provoca la reflexión sobre el racismo, un horror que es contagioso, sobre la soledad de la víctima, y hace una aproximación a la comunidad judía lejos de cualquier prejuicio o idea preconcebida. “He pasado muchas aventuras con los gitanos, sobre todo cuando yo era un chaval. Un chico gitano era mi mejor amigo en la escuela elemental. Más tarde, me enamoré de una chica gitana. Una vez me dieron tal paliza que casi pierdo un ojo, creo que el chico era gitano también”, explica Benedek Fliegauf, que durante el rodaje de la película, de nuevo, hizo grandes amigos gitanos.

“Cuando les contaba lo que estábamos haciendo, algunos perdían interés porque no éramos de una cadena de televisión. Conocían los asesinatos en casi todas partes y se sentían amenazados. Era deprimente ver la inutilidad de varios intentos de romper esta situación sin salida. El racismo es contagioso, por supuesto también entre los gitanos, pero aparece de una forma más alarmante: sobre todo en forma de auto odio. En mi opinión, la fotografía de la sociedad gitana es de hecho una versión tragicómica del mismo país”.

 

Dirección: Benedek Fliegauf. Guion: Benedek Fliegauf. Producción: Ernö Merterházy, András Muhi y Mónika Mécs. Fotografía: Zoltán Lovasi. Montaje: Xavier Bos. Música: Bence Fliegauf y Támas Beke. Reparto: Katalin Toldi, Gyöngyi Lendvai, Lajos Sárkány, György Horbáth, Attila Egyed y Gergely Kaszás. Distribuidora: Vértigo Films. Estreno: 2 de agosto. www.vertigofilms.es

 

 

Leave a Comment

Por favor, resuelve la siguiente operación y después deje el comentario: *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Conoce cómo se procesan los datos de tus comentarios.