El cineasta Michal Kwiecinski lleva a la gran pantalla la historia de uno de los grandes músicos de todos los tiempos, Frédéric Chopin, y muestra cómo se convirtió en una súper estrella de la época.

El actor Eryk Kulm es el protagonista de este biopic, rodado sobre un guion de Bartosz Janiszewski, y en el que el cineasta va contestado preguntas clave sobre la vida del músico. ¿Quién es este joven y valiente pianista? ¿Quién es este compositor polaco que trasciende el poder de la música? ¿Quién es esta estrella que hace que todos los ojos parisinos se vuelvan hacia él? Lo llaman Chopin. Es el centro de todas las conversaciones, la figura más romántica de las noches decadentes de París. Cuando sus pulmones comienzan a sangrar, Chopin sabe que sus días están contados. Componer se convierte en su única obsesión. El reloj, que avanza rápidamente, lo empuja a revolucionar la música.
Con Joséphine de la Baume dando vida a Geroge Sand; Victor
Meutelet, en el papel de Franz List, el francés Lambert Wilson interpretando al
rey Luis Felipe I y Karolina Gruszka, como Delfina Potocka, la película es
absolutamente fiel a la verdad. “El principio fundamental del guion era que todos los acontecimientos que se describen
en él habían ocurrido realmente; Bartek Janiszewski y yo simplemente les
dimos nuestro toque personal”, dice el director.
Por supuesto, en Chopin, la música adquiere un papel
esencial, es, como dice el director, “muy importante en la película, pero no es
lo principal. En cierto sentido, es un telón de fondo que nos acompaña desde la
primera escena, pero sirve para ilustrar las emociones de Chopin más que para
ser un elemento independiente que se pueda admirar por sí mismo”.
“La película no trata
sobre la música, sino sobre su autor, sobre un gran artista -añade-. No
quería que el estudio psicológico quedara dominado por la admiración hacia la
obra de Chopin. También hay mucha música ilustrativa en la película que es muy
contemporánea, incluso electrónica, de modo que contrasta radicalmente con las
obras maestras para piano de Chopin”.