Anthony Maras lleva al cine la historia de James Stagg y el pronóstico meteorológico que debía hacer y del que dependía todo el operativo del Día D. Andrew Scott y Brendan Fraser son los protagonistas.

El Día D fue la fecha crucial en el desarrollo de la Segunda Guerra Mundial. Cuando quedaban 72 horas para el desembarco previsto en las playas de Normandía, el 6 de junio de 1944, todo está listo salvo un elemento clave: el tiempo. El capitán James Stagg, jefe del servicio meteorológico británico, recibe el encargo de elaborar el pronóstico más trascendental de la historia.
Unas condiciones climáticas adversas podrían arruinar la
mayor invasión marítima jamás lanzada mientras que cualquier retraso podría
suponer que los servicios de inteligencia alemanes descubran sus intenciones. El general Dwight D. Eisenhower deberá
tomar la decisión que determine el destino de la Segunda Guerra Mundial.
Andrew Scott, en el papel de Stagg, y Brendan Fraser, en el
de Eisenhower, protagonizan esta película, una adaptación al cine de la exitosa
obra teatral de David Haig, Pressure,
y que se ha llevado a la gran pantalla sobre un guion escrito por el autor
del texto original y el director.
Kerry Condon, Chris
Messina, Damian Lewis, Tamsin Topolski y Jojo Macari completan el reparto
del filme, en el que se explican todos los preparativos y la gran tensión que
rodeó a las personas responsables de aquella operación esencial.
“Fueron muchas las mentes pensantes que contribuyeron a la
derrota de la Alemania nazi el Día D y, curiosamente, por encima de todo se
impuso la capacidad para descifrar los patrones ocultos de la propia la
naturaleza. La clave fue saber anticiparse a la meteorología británica”, afirma
el director australiano.
“Esta película plantea un tipo de heroicidad diferente y
muestra cómo es el verdadero liderazgo en tiempos de crisis. Me parecía la
historia que necesitábamos en aquel momento”, dice el cineasta refiriéndose a
los días de la pandemia, en que se puso en marcha el proyecto.