El maestro japonés Koreeda compitió en el Festival de Cannes con Kakeru (Sheep in the Box), una película ambientada en un futuro próximo en la que vuelve a profundizar en temas recurrentes de su filmografía, como la familia y el duelo.

“Hubo varios factores desencadenantes de esta película, pero el más importante fue encontrarme con un artículo sobre cómo las empresas que devuelven a la vida a los fallecidos mediante la inteligencia artificial han ido ganando popularidad en China”, explicaba el cineasta Hirokazu Koreeda a propósito del estreno en el Festival de Cannes de Kakeru.
Protagonizada por Ayase
Haruka, Daigo Yamamoto y el pequeño Rimu Kuwaki, esta historia, ambientada
en un futuro cercano, muestra a una pareja marcada por la pérdida de su hijo.
Desolados por la tristeza, aceptan acoger en casa a un niño humanoide creado a
su imagen con inteligencia artificial. Lo que empieza como un intento
desesperado de aliviar el dolor se convierte en una nueva vida familiar, tan
luminosa como inquietante. ¿Puede la tecnología devolvernos a quienes amamos?
Escrita por el mismo director, la película se pregunta por
el dolor de la pérdida y el deseo de mantener vivos de alguna manera a los que
se han ido. “Entiendo el profundo anhelo de los que quedan atrás: el deseo de
volver a ver a sus seres queridos o de transmitirles sus sentimientos. Al mismo
tiempo, sin embargo, me pregunté a quién
pertenecen realmente los fallecidos. El punto de partida directo de este
proyecto fue mi deseo de explorar estas cuestiones a través del cine. En el
fondo, creo que también tiene que ver con el hecho de que siempre me ha
encantado Frankenstein y hace tiempo
que quería contar una historia sobre los muertos que vuelven a la vida”.
“Esta película también puede interpretarse como la forma en que los padres aprenden a dejar
marchar a su hijo. Al principio empecé a escribir el guion como una
historia familiar, pero al final se convirtió en una historia sobre una pareja
casada porque Ayase Haruka y Daigo resultaban tan convincentes... -añade
Koreeda-. A medida que rodábamos, las escenas entre la pareja fueron aumentando
poco a poco, y la película me llevó a lugares que no había previsto
inicialmente”.