Lunes, 31 Agosto 2026
Estrenos

Cine contra la Heterosis

Película que dio la sorpresa en el pasado Festival de Cannes, Jim Queen es la ópera prima de Marco Nguyen y Nicolas Athané. Es una sátira sobre el mundo homosexual y también sobre lo heteronormativo.

 



La película de animación Jim Queen se convirtió en la película sorpresa del pasado Festival de Cannes. Cine de animación estrenado en el certamen francés y en proyecciones especiales del Festival de Annecy, es una sátira sobre el universo homosexual que aprovecha para reírse un poco también del mundo regido por las normas del heteropatriarcado.

Ópera prima de Marco Nguyen y Nicolas Athané, y escrita por ellos junto a Simon Balteaux y Brice Chevillard, cuenta la vida de Jim, icono de la escena gay parisina, que da un vuelco inesperado cuando contrae Heterosis, un extraño virus que transforma a los hombres gay en… heterosexuales.

A partir de ese momento, todos le dan la espalda excepto Lucien, su último seguidor (y primer admirador), un joven que no termina de aceptarse tal como es. Deciden lanzarse juntos a la búsqueda de un misterioso remedio que podrá curar a Jim y, de paso, impedirá la extinción de la homosexualidad.

“No queríamos criticar a los heteros en sí, sino la heteronormatividad – o sea, el modelo impuesto de un papá, una mamá, niños, casa, coche… Conocer a Nico y a Brice fue determinante porque tenían una perspectiva hetero muy enriquecedora”, explica el director Marco Nguyen, que insiste en que la película es sobre todo una sátira del universo queer.

“Para hablar de un ambiente con sinceridad hace falta tratar temas molestos, mostrar sus defectos. Uno de los puntos de partida de la película son los clichés que nos moldean. El recorrido de Jim le enseña a quitarse las etiquetas que él mismo se ha colocado”.

“Hablamos de la familia gay como si lo hiciéramos con nuestro mejor colega, con alguien a quien conocemos muy bien, de quien conocemos los defectos y a quien podemos decir que se corte un poco si se pasa. Jim es abyecto, pero puedo identificarme con él en un momento de mi vida. Igual que él, sigo obsesionado con mi cuerpo y con la idea de envejecer. Tengo 43 años, pero en el ambiente es como si tuviera 120. De hecho, en Grindr siempre tendré 38 años, y nada dice que no me regalaré algo de botox de aquí a junio. La película se burla un poco de los heteros y muchísimo de los gais porque me estoy burlando de mí mismo”, añade el guionista Simon Balteaux.