Justine Bauer debuta con El olor de la leche quemada, una historia de mujeres granjeras en la región rural de Hohenlohe, protagonizada en su mayor parte por actrices naturales.

La debutante Karolin Nothacker protagoniza esta historia de mujeres en un mundo rural y lejos de cualquier referencia masculina. El olor de la leche quemada, ópera prima de la directora y guionista Justine Bauer, cuenta también en el reparto con Johanna Wokalek, Pauline Bullinger, Anne Nothacker y Simon Steinhorst.
En la región rural de Hohenlohe, Katinka vive con su familia
en una explotación de vacas lecheras
al borde de la ruina. La leche lleva ya un tiempo siendo un producto poco
rentable. La agricultura en general está pasando por dificultades y cada vez
son más las explotaciones que se ven obligadas a cerrar. Pero Katinka se aferra
al negocio familiar y busca su futuro en un lugar donde aún se recuerda cómo
eran las cosas antes.
Ganadora del premio a la mejor producción en la sección
de Nuevo Cine Alemán en el Festival de Cine de Múnich y Premio del Público
en la 27 edición del German Film Fest Madrid. La película ha sido nominada a
mejor película debut en German Film Critics Association Awards.
Rodada en dialecto de Franconia y con mayoría de intérpretes
no profesionales, la obra retrata el día a día de tres generaciones de mujeres
agricultoras que conviven bajo el mismo techo en una granja en decadencia,
alejadas de los hombres.
Con este relato, Justine Bauer, que se crio en una granja de
avestruces en Alemania, pretende ofrecer una lectura crítica de los roles de
género en el campo, la pérdida de tradición y las tensiones entre lo bucólico y
lo marginal.