Lunes, 02 Noviembre 2026
Estrenos

Violencia ¿patológica o cultural?

David P. Sañudo estrenó en el Festival de San Sebastián Sacamantecas, un drama sobre la figura de Juan Díaz de Garay, asesino en serie del siglo XIX. Antonio de la Torre y Patricia López Arnaiz son los protagonistas.



Esta una historia ambientada en Álava, a finales del siglo XIX. Mientras la III Guerra Carlista agoniza, varias mujeres aparecen estranguladas en las afueras de Vitoria. Ángela Berrosteguieta, hermana de una de las víctimas, llega en busca de justicia, decidida a demostrar que Juan Díaz de Garayo, un campesino analfabeto, es el responsable de los crímenes. Sin embargo, Pío Pinedo, jefe de los alguaciles, se enfrenta a la falta de recursos en tiempos de guerra y a la presión de las autoridades, que prefieren ocultar la creciente ola de asesinatos.

Antonio de la Torre y Patricia López Arnaiz dan vida a los dos personajes principales. Les acompañan en el reparto artístico de la película Josean bengoetxea, Eneko Sagardoy, Haizea Caneros y Erik Probanza, entre otros.

Con un guion escrito por Sergio Granda y el director, sobre una historia original de Asier Guerricaechevarría y Joanes Urkixo, la película no es un thriller sobre los crímenes cometidos por este asesino en serie o, no solo, es una historia que busca, a través del personaje, retratar la situación del momento y hacer preguntas esenciales sobre la sociedad, la educación, la pobreza…

“La mayoría de los textos que encontramos sobre Juan Díaz de Garayo incidían en la dimensión legendaria del Sacamantecas y en el relato de sus crímenes. Sin embargo, hubo un dato que nos sorprendió especialmente y que abrió una vía completamente distinta para la película: pocos días antes de morir en el garrote vil, Juan Díaz de Garayo pidió aprender a leer y a escribir. Aquel gesto, aparentemente pequeño, nos hizo preguntarnos quién era realmente aquel hombre y qué podía haber detrás del mito. En cierto modo, ahí nació la película”.

Así, en Sacamantecas el director se pregunta si habrían sido la alfabetización y el acceso a la cultura herramientas que hubieran permitido a Juan Díaz de Garayo no asesinar, y si nos ayudan la cultura y la educación a identificar el mal y a enfrentarnos a él.