Cal McMau conquistó el premio a la mejor dirección debutante en los British Independent Film Awards con Hombres de acero, su ópera prima. Una historia carcelaria protagonizada por Tom Blyth y David Jonsson.

Con guion de Hunter Andrews y Eoin Doran, Hombres de acero comienza cuando Taylor está a punto de conseguir la libertad condicional tras cumplir buena parte de su condena en la cárcel. Este hombre, sin embargo, ve peligrar la oportunidad de salir de la cárcel por la llegada de su nuevo compañero de celda, Dee.
David Jonsson y Tom
Blyth son los protagonistas de esta
historia, un relato nada amable, pero especialmente conmovedor, que se
construyó sobre testimonios y conversaciones reales de presos y exconvictos y
después de un minucioso trabajo de investigación del director, que reconoce que
antes de embarcarse en este proyecto tenía algunas ideas preconcebidas sobre la
vida en prisión.
“Una vez que empecé a ver estas imágenes, quedó claro que las cárceles del Reino Unido son un
desastre. Y esto ha estado ocurriendo durante los últimos cinco años,
durante los cuales todos hemos visto los titulares que señalan la clara falta
de personal. Quizás mi única preocupación era caer en un estereotipo. Tenía
muchas ganas de cuestionarlo, porque siempre hay excepciones a la regla. Para
Hunter y para mí era muy importante, al escribir el guion, evitar siempre los
clichés”, afirma.
“Mi intención era, sin duda, ser lo más honesto y sincero
posible, y cuestionar tanto mis propias ideas preconcebidas como las de los
demás. Pero la respuesta siempre era la misma: confirmaba al 100% que nunca había excepciones. Era una
respuesta generalizada: ‘Simplemente no funciona’. No es que cambiara mi
perspectiva, simplemente me sorprendía lo mal que funcionaba”.