El amor familiar fue el motivo por el que Cole Webley se lanzó al rodaje de su primer largometraje, Omaha, estrenada en Sundance y con premios en Deauville, Munich, Miami y Dallas.

Inspirada en la ley de ‘refugio seguro’ de Nebraska, que permitía en 2008, con la crisis mundial, entregar a los hijos de cualquier edad sin que los padres fueran procesados. Es en este año en que se suceden los hechos de la película, rodada sobre un guion de Robert MacHoian.
El actor John Magaro
es el padre protagonista de esta historia, en la que le acompañan dos
sorprendentes actores infantiles, Molly Belle Wright y Wyatt Solis. Ellos son
el trío principal de esta road movie, que arranca con todos saliendo de la que
ha sido su casa y de la que les han desahuciado.
Tras una tragedia familiar, los hermanos Ella y Charlie
emprenden con su padre un viaje a través del país para conocer un mundo nuevo.
A medida que se desarrolla su aventura, Ella empieza a comprender que las cosas
pueden no ser lo que parecen.
“Omaha es
un retrato de la humanidad de un padre en el peor de sus momentos”, dice el
director, que explica que “nuestra sociedad ha puesto sobre los hombros de los
padres el peso de ser los que proveen. Y, aunque es un papel que me tomo muy en
serio —y que no podría ejercer sin mi mujer y el equipo que formamos—, esta
película cuenta una historia más profunda. ¿Si fallas como proveedor, has
fallado como padre? ¿Dónde reside el valor verdadero de nuestro amor? Y, por
último, si para darle a tu hijo lo mejor, tienes que tomar una decisión
impensable, ¿podrías tomarla? ¿O acaso deberías?”
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