Arima León cuenta en su ópera prima, Tal vez, la historia de amor entre la estrella de circo Pinito del Oro y la poeta canaria Natalia Sosa. Las protagonistas son Adriana Ugarte y Tania Santana.

Descubrir la figura de la poeta canaria Natalia Sosa Ayala fue el arranque de este proyecto que hoy es ya la ópera prima de la directora y guionista Arima León, y que cuenta la conexión de la escritora con la gran estrella de circo Pinito del Oro.
Ambientada en 1968,
la historia sucede cuando la equilibrista prepara su última actuación. Pero
antes de su retirada, quiere elaborar sus memorias. En la poeta canaria Natalia
Sosa encuentra a la biógrafa perfecta: pocos la conocen fuera de su isla, pero
sus textos son desgarradores.
Su magnetismo es tal que surge entre ellas una conexión
profunda que levanta sospechas, hasta que el encargo se rompe. Quedan cosas por
decir. Pero su amistad se consolida durante décadas con cartas que sortean los
obstáculos de la época. Lo que esas hojas guardan por fin saldrá a la luz. Inspirada en hechos reales.
“Tenía claro que quería transmitir la historia entre la
poética del recuerdo y la desolación de la realidad. Para ello, junto con
Carolina Maltese, trabajamos el lenguaje visual a partir de contrastes. Cuando
la acción transcurre en la realidad de Natalia, la imagen siempre vibra cámara
al hombro, al contrario que durante el circo y los momentos oníricos, cuando la
cámara está estable y controlada. De esta manera respetamos también la personalidad
y los oficios de sus protagonistas, una salvaje y desbocada, mientras que la
otra es controladora y calculadora”, explica la directora, que se inspiró
en las apasionantes cartas de la poeta a la artista en los 70.
“Tuve que trabajar mucho el distanciamiento con la realidad y
entender que, aunque estuviesen basados en hechos reales, no estaba conformando
un documental sino una ficción y como tal necesitaba rellenar los huecos que
sus protagonistas me habían dejado. En muchas ocasiones, una frase me daba pie
a escribir una secuencia entera. Además, la
literatura de Natalia es tremendamente evocadora. Tuve que conectar mucho
con su universo y su simbología para traducirlos en imágenes”.