Willem Dafoe protagoniza El anfitrión, una coproducción dirigida por Miguel Ángel Jiménez y en la que se revelan las miserias y las conexiones de los ultrapoderosos del planeta. El actor recibió el premio de honor en el BCN Film Festival.

Adaptación al cine de la novela de Panos Karnezis, con un guion escrito por el propio director, Miguel Ángel Jiménez, junto a Giorgios Karnavas y Nicos Panagiotopoulos, la película está ambientada a finales de los años 70, en algún lugar del Mediterráneo, donde Marcos Timoleon, un magnate al estilo Aristóteles Onassis, está preparando una lujosa y extravagante fiesta de cumpleaños para Sofía, su hija y su heredera, en su exclusiva isla privada.
La fiesta es una excusa perfecta para varias personas que se
le acercan con sus propios intereses. Pero Marcos, que está acostumbrado a
controlar sin piedad todo y a todos a su alrededor, cueste lo que cueste,
también está tramando en secreto una gran decisión en nombre de su hija. Cuando
los invitados empiezan a llegar y cae la noche, la fiesta se vuelve más
bulliciosa y decadente, mientras que el inevitable enfrentamiento entre Marcos
y Sofía
alcanza un clímax desgarrador.
“Lo que realmente
me cautivó de El anfitrión fueron dos cosas. Primero, la figura
de Marcos Timoleon: un tirano que, de alguna manera incómoda. Un hombre que
hace cosas terribles por un deseo retorcido de estar justo al lado de su hija.
No estoy de acuerdo con él, pero me encontré dispuesto a quererle. Y luego está
Forster, un escritor invitado a la isla que es de repente se ve atrapado en un
dilema silencioso pero brutal: elegir entre su futuro y la mujer de la que se
está enamorando. Moría de ganas de verlo borracho y a la deriva en medio de
esta fiesta glamorosa y asfixiante, obligado a hacer esa elección”, dice el
director.
“Esta historia me dio la oportunidad de hablar sobre el poder. Quería retratar un mundo en decadencia,
donde el legado y la familia se convierten en lo más sucio de todos los negocios.
Un lugar donde el amor se confunde con la posesión, y donde la libertad es solo
una excusa egoísta”.