Martes, 07 Julio 2026
Estrenos

La sociedad del control

Estrenada en el Festival de Berlín, Marielle lo sabe todo es una película que profundiza en el grado de vigilancia de los padres a los hijos, en la pérdida de intimidad en la sociedad de hoy y en las relaciones de poder en las familias.



Escrita y dirigida por Frédéric Hambalek, Marielle lo sabe todo presenta a Julia y Tobías que forman lo que aparentemente es una pareja perfecta. Sin embargo, tras la fachada hay grietas y su frágil equilibrio se rompe cuando, de forma inesperada, su hija Marielle desarrolla habilidades telepáticas que le permiten ver y oír todo lo que hacen sus padres. Las mentiras que se han estado contando salen a la luz, y empiezan a vivir situaciones cada vez más incómodas, absurdas e inesperadas. El juego de la manipulación ha comenzado, pero ya no pueden engañar a Marielle. Ella lo sabe todo.

Laei Geiseler es en esta ficción la jovencísima Marielle, mientras que sus padres están interpretados por Juli Jentsch y Feliz Kramer. El resto del equipo artístico de la película lo componen Mehmet Atesçi y Moritz Treuenfels. Con ellos, el cineasta repasa el control y el poder en las familias de hoy y la pérdida de privacidad en la sociedad.

Y todo ello nació hace unos años, cuando alguien le mostró un monitor para bebés con cámara incorporada. “La imagen de un niño durmiendo, completamente ajeno a la mirada que lo observaba, me produjo una inquietud difícil de ignorar. A partir de ahí, empecé a reflexionar sobre el grado de vigilancia que los padres ejercen hoy en día sobre sus hijos. Lo que antes se entendía como una supervisión natural ha derivado, en muchos casos, en una forma de control constante, casi invasivo”.

De ahí, la historia fue abarcando otros territorios, como la privacidad, las relaciones familiares y las estructuras de poder dentro del núcleo doméstico. “También me interesaba la forma en que los niños perciben a sus padres. En las primeras etapas de la vida, estos adquieren una dimensión casi divina: parecen omniscientes, infalibles. Sin embargo, a medida que crecen, esa imagen se resquebraja”, añade Hambalek.