Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson estrenaron en el Festival de Sundance Wicker, una historia de amor, fábula en clave de comedia sobre el sexo, el matrimonio y las convenciones sociales.

Un reparto de primera, con Olivia Colman y Alexander Skarsgärd a la cabeza, y en el que también se encuentran Peter Dinklage, Elizabeth Debicki, Gustav Lindh y Máté Mészáros, entre otros, es uno de los grandes atractivos de Wicker, segundo largometraje de Alex Huston Fischer y Eleanor Wilson, autores antes de ¡Desconectados!.
Ahora, inspirándose
en un relato de Ursula Wills, cuenta
la historia de amor de una pescadora socialmente marginada que encarga
al artesano local que le fabrique un marido de mimbre. Resulta que el marido es
mucho más espectacular de lo que jamás había podido imaginar, y su espíritu
conmovedor y sus habilidades excepcionales despiertan algo en su interior.
Lo que comienza como un simple plan de la protagonista para
molestar a sus entrometidos vecinos, acaba convirtiéndose en un auténtico
romance, desencadenando una oleada de celos, fascinación y agitación que
amenaza el propio tejido de la vida del pueblo.
“La película se
desarrolla fuera de cualquier espacio o período de tiempo concretos y, aunque
se trata de una película de época con
elementos fantásticos, para nosotros era importante que la dinámica de las
relaciones nos resultara familiar en la actualidad”, dicen los autores de la
película.
“Como pareja casada
—y escribiendo aquí casi exclusivamente sobre parejas casadas—, nos lo pasamos
muy bien analizando a estos personajes, explorando sus inseguridades, sus deseos reprimidos y lo que les vuelve locos”,
añaden.