Julie Delpy dirige, coescribe y protagoniza Conoce a los bárbaros, una película con la que retrata la realidad de las personas que reaccionan con miedo a los demás.
Sandrine Kiberlain, Laurent Lafitte y Jean-Charles Clichet, entre otros, acompañan a Julie Delpy en el reparto artístico de Conoce a los bárbaros, película con la que la directora, guionista y actriz vuelve a ponerse detrás de la cámara.
Ambientada en Paimpont,
Bretaña, la historia presenta una comunidad en la que aparentemente todo
discurre con armonía entre los lugareños. Algunos de ellos son Joëlle, la
maestra de escuela, una mujer propensa a sermonear a la gente; Anne, dueña de
una tienda de ultramarinos a la que le gusta un buen aperitivo; Hervé, un
fontanero de Alsacia que es incluso más bretón que los locales, y Johnny, el
guardabosques local y fan de Johnny Hallyday.
En una muestra de
solidaridad, el pueblo vota con entusiasmo a favor de acoger a algunos
refugiados ucranianos. Pero resulta que los refugiados no son tan ucranianos
después de todo. ¡Son sirios! Y algunos de los habitantes de este encantador
pueblecito no están muy contentos de tenerlos como vecinos. Entonces, al final
de todo, ¿quiénes son los
bárbaros?
Escrita junto a
Matthieu Rumani y Nicolas Slomka, la historia se narra en tono de comedia,
aunque los asuntos sobre los que planea sean profundamente serios. “Me gusta tratar temas que son importantes
para mí, pero con un tono que creo que atraerá a los espectadores sin que
sientan que se les está sermoneando. Me gustan las comedias que tienen significado y que invitan a la reflexión.
También puede haber una razón económica: es más fácil hacer comedias en Francia”,
dice Delpy.
“Quería preservar
la humanidad de cada personaje, incluso de los más exagerados. No quería
hacerlos demasiado terribles y unidimensionales; quería mostrar la realidad de
las personas que reaccionan por miedo. Y en un momento dado, mi personaje
(Joëlle) dice precisamente eso: ‘Es miedo, miedo
a los demás, miedo a que les quiten algo, incluso si no se lo quitan, miedo
a que se lo quiten”.