El prestigioso cineasta filipino Lav Diaz lleva al cine la historia de Magallanes desde el punto de vista de su país, con Gael García Bernal en el papel del conquistador. La película se alzó con la Espiga de Oro en la Seminci de Valladolid.

Es el siglo XVI y Magallanes, un joven y ambicioso navegante portugués, se rebela contra el poder del Rey, que no apoya su sueño de descubrir el mundo. Convence a la Corona española para financiar su audaz expedición hacia las míticas tierras de Oriente. El viaje es agotador más allá de lo esperado, el hambre, el desgaste y los motines llevan a la tripulación al límite. Al llegar a las islas del archipiélago malayo, la mente de Magallanes cambia. Se obsesiona con la conquista y la conversión, provocando levantamientos violentos que escapan a su control. Esta no es la leyenda de Magallanes, sino la verdad de su travesía.
El reconocido cineasta Lav Diaz cuenta la historia de esta
aventura desde la perspectiva de su país. “Soy filipino, y cuando Magallanes
llegó a nuestras costas se produjo el primer ‘encuentro’ con Occidente; aquello
marcó el inicio de una nueva era para nosotros”. Es un relato de la historia de
Filipinas, en el que adquieren protagonismo especial, no solo Magallanes, sino
también Humabon, el rey, y Lapu-Lapu, el jefe que mató a
Magallanes. Lapu-Lapu es considerado el gran héroe nacional.
“Me interesa cuestionar los clichés establecidos. Nuestro
gran problema en Filipinas es la creación de mitos. Puede decirse que todo
comenzó cuando construimos la figura de Lapu-Lapu. Probablemente, nadie lo vio
realmente; quizá nunca existió como lo contamos. Fue un mito desde el
principio. Hoy seguimos generando mitos y de ahí surgen demagogos”, explica el
cineasta.
Magallanes, en palabras del director, “ha sido siempre un
paradigma para los exploradores, para cualquiera que quiera ir más allá
—incluso para los astronautas. La saga de su viaje permanece en la imaginación colectiva. Pero también
es un modelo para quien busca nuevas posibilidades. En el cine ocurre lo mismo:
creemos que todavía podemos empujar el medio hacia territorios desconocidos.
Magallanes mira el mundo y afirma: ‘Encontraremos algo en ninguna parte’. Es el
sueño romántico de hallar otra forma de paraíso en la tierra”.