Mohamed Hamidi: “Los parisinos sienten por los barrios periféricos miedo, fascinación y compasión”

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‘BIENVENIDOS AL BARRIO’/ El cineasta Mohamed Hamidi vuelve a profundizar en las relaciones entre franceses y descendientes de argelinos en esta comedia, con Gilles Lellouch. www.cinesrenoir.com

El cineasta Mogamed Hamidi lleva años contando las relaciones entre los franceses y los argelinos en sus películas. Ahora, insiste en ello en su nueva comedia, Bienvenidos al Barrio, protagonizada por Gilles Lellouch y Malik Bentalha. Éxito rotundo en la taquilla de los cines galos, el filme es un relato con intención conciliadora que apuesta por el contacto entre ambas comunidades para un mejor entendimiento.

Es la historia de Fred, un empresario parisino que ha tenido la idea de domiciliar su agencia de publicidad, ubicada en el centro de la ciudad, en La Courneuve, un barrio de la periferia, y así obtener ayudas y exenciones de impuestos. Pero cuando los auditores de impuestos descubren el engaño, Fred no tiene otra opción, para evitar pagar los millones ahorrados, que mudarse a La Courneuve con sus empleados, paralizados por esta llegada a territorio desconocido.

LA GRAN ILUSIÓN.- Con sus películas ha hecho usted el recorrido desde Argelia, por toda Francia, hasta un barrio de la periferia de París. ¿Por qué siempre las relaciones Francia-Argelia?

MOHAMED HAMIDI.- No estaba planificado, pero me di cuenta con esta tercera película. En esta me he ido a lo que yo más conozco, a un barrio como en el que yo he crecido. Ha sido como si necesitara yo hacer todo ese trayecto.

“En Francia se hacen muy buenas películas sobre barrios periféricos y su violencia, pero no hay comedias”

LGI.- Las tres películas son comedias amables, pero las verdaderas relaciones entre comunidades no deben serlo tanto, ¿tiene intención conciliadora?

MH.- Es un deseo de autor, un deseo de apaciguar, porque efectivamente el clima es tenso. Normalmente, en el cine y en la televisión cuando se habla de las relaciones de los franceses con su inmigración, se retrata a esos jóvenes y esos barrios a la inversa. Son retratos sobrecalentados. Se hacen muy buenas películas sobre barrios violentos, pero no hay comedias. Antes del cine he sido mediador, educador y tengo ganas de que las personas se hablen entre ellas.

LGI.- Sin cargar tintas, ¿cómo son realmente las relaciones?

MH.- Pues son más como en mi película. Claro que existen problemas, pero no es una rutina de todos los días. La gente va al trabajo, al instituto, a la Universidad… No es todo ilegal.

LGI.- Bueno, en su película deja claro que actos ilegales se cometen en los barrios y en el París más pijo.

MH.- Así es, en todas partes. Pero en Francia hay un doble rasero para la evasión fiscal. Es verdad que se han intentado crear dispositivos para el desarrollo de los barrios periféricos, pero se han bloqueado por los patronos. Las empresas han recibido las subvenciones, pero luego no se instalaban allí, lo utilizaban como un paraíso fiscal. Ahora cada vez está más vigilado. Conozco edificios de dos empresas y diez buzones. Es todo muy cínico.

Ahora las relaciones son más tensas con los inmigrantes porque se viven situaciones más dramáticas”

LGI.- En todo ello hay también un trasfondo de clasismo, ¿en Francia existe el nuevo clasismo de los pobres a los que son más pobres que ellos?

MH.- Sí. Es el principio del último en llegar, se le mira mal. En Francia hay españoles, portugueses, italianos, polacos, africanos… Y cada población tiene que encerrarse en sí misma. Ahora las relaciones son más tensas con los inmigrantes porque se viven situaciones más dramáticas. Mi padre llegó a Francia a trabajar en los 50 y tenía trabajo y alojamiento, ahora duermen en la calle, en tiendas de campaña. Si no tomamos conciencia de que hay que conseguir integración, vamos a ver dos mundos que no se hablan.

LGI.- Usted ha crecido en la periferia y ahora está en el circuito intelectual y artístico, ¿ha cambiado su mirada hacia el tema?

MH.-He vivido 45 años en el barrio. Mis padres siguen allí y allí se han criado mis hijos. Es complicado. Pero sí, hay una mirada de parte de la población intelectual bastante interesada, tienen cierta fascinación por esos barrios. Los barrios son motores culturales hoy, de la música, la vestimenta… Omar Sy y otros actores muy famosos vienen de esos barrios y hoy son líderes de opinión. Hay una fascinación de París hacia sus barrios periféricos, pero es una fascinación a distancia.

“Hay una especie de fascinación de París hacia sus barrios periféricos, pero es una fascinación a distancia”

LGI.- O sea, que no hay contacto real.

MH.- No, es una forma de voyeurismo. El cine y la televisión permiten mantener esa distancia. Los parisinos sienten por estos barrios una mezcla de miedo, fascinación y compasión. Nada de esto es suficiente para mejorar la situación. Hacen falta actuaciones políticas, sobre todo en educación.

LGI.- Tener en la película a Gilles Lellouch ¿ha sido más o menos importante?

MH.-Ha sido importante porque Gilles Lellouch no es el cliché de francés burgués, es más un macho urbanita y eso es lo que yo quería, algo más normal. Gilles simboliza ese París fascinado por los barrios. Él es un hombre que escucha rap, que le gusta el barrio… pero no podría vivir allí.

LGI.- ¿Por qué?

MH.- Bueno, en París hay barrios realmente abandonados. Tras la guerra llegó una oleadas de África del Norte para ayudar a la reconstrucción. Con la colonización llegó más gente más pobre y se crio en esos alrededores de París. Son como sesenta pequeñas ciudades, son barrios que han estado abandonados mucho tiempo. Y hay problemas de drogas y de tráfico de drogas. Todos no son así, pero muchos sí tienen estos problemas.

«Gilles Lellouch no es el cliché de francés burgués, es más un macho urbanita y eso es lo que yo quería”

LGI.- ¿Cómo es su nueva película?

MH.- Se estrenará en Francia el 15 de enero y es sobre un equipo de fútbol femenino. Es una comedia social que habla de las relaciones entre hombres y mujeres.

LGI.- ¿Cómo son esas relaciones en Francia?

MH.- Son muy tensas en este momento. Este año ya ha habido más de cien feminicidios. Hay auténtica violencia física y psicológica. Hay un ministro que se ocupa de esto en Francia. Sobre este tema podría haber hecho una película dramática, pero he preferido contar una historia de forma realista aunque en positivo. Tengo seis hermanas y sé perfectamente lo que me han aportado las chicas. La película es una especie de homenaje.

 

Dirección: MOHAMED HAMIDI. Guion: KHALED AMARA, MOHAMED HAMIDI Y MICHAËL SOUHAITÉ. Producción: JAMEL DEBOOUZE Y NICOLAS DUVAL ADASSOVSKY. Fotografía: LAURENT DAILLAND. Montaje: MARION MONNIER. Música: BRAHIM MAALOUF. Reparto: GILLES LELLOUCHE, MALIK BENTALHA, SABRINA OUAZANI, CAMILLE LOU, HUGO BECKER, KARIM BELKHADRA. Distribuidora: FLINS & PINÍCULAS. Estreno: 27 de septiembre de 2019.

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