La cosecha de la pobreza

‘LOS CABALLOS DE DIOS’ / Espiga de Oro a la Mejor Película en la Seminci de Valladolid, la película está inspirada en los atentados terroristas del 16 de mayo de 2003 en Casablanca. Nabil Ayouch es el director. www.cinesrenoir.com

Cinco jóvenes debutantesAbdelhakim Rachi, Abdelilah Rachid, Hamza Souidek, Ahmed el Idrissi Amrani y Badr Chakir- son los protagonistas de este drama, una historia inspirada en la realidad de unos chicos marroquíes de un barrio de chabolas que terminaron en un grupo integrista y fueron ‘los elegidos’. Los caballos de Dios se alzó con la Espiga de Oro a la Mejor Película en la Seminci de Valladolid.

“Volad caballos de dios y las puertas del paraíso se abrirán para vosotros”. Es una frase que Bin Laden hizo habitual en los sermones y los escritos yihadistas y que aparece en esta película en boca del emir, justamente cuando anuncia a los jóvenes que han sido los ‘elegidos’. Unos chicos a los que Nabil Ayouch observa desde su infancia, rodeados de miseria, de ausencia de futuro, de desesperanza.

“Yo quería humanizar a esos jóvenes, pero no quería en absoluto celebrar sus acciones”

Yashin, personaje central del relato, aparece por primera vez cuando tiene 10 años. Vive con su familia en el barrio de chabolas de Sidi Mumen en Casablanca. Su madre, Yemma, lleva a la familia de la mejor manera que puede. Su padre sufre una depresión y está incapacitado, uno de sus hermanos está en el ejército, otro es casi autista y el tercero, Hamid de 13 años, es el jefe del barrio y protector de Yashin.

Los trapicheos con las drogas y la enemistad de la policía conducen a Hamid a la cárcel. Entonces Yashin tendrá que ocuparse de ganar dinero para la familia. Cuando el mayor vuelve se ha convertido en un fundamentalista islámico, y convence a Yashin y sus amigos para que se unan a sus ‘hermanos’. El imán, Abu Zubeir, su líder espiritual, comienza a dirigir su larga preparación física y mental, hasta que un día les dice que han sido elegidos para convertirse en mártires.

“El islamismo, alentado por lo que estaba pasando en Egipto y en Túnez, se hacía cada vez más visible”

“Yo quería humanizar a esos jóvenes, pero no quería en absoluto celebrar sus acciones”, aclara el director, que explica: “Encontramos el extracto de un texto sobre la yihad de la época del Profeta: ‘Volad caballos de Dios y las puertas del paraíso se abrirán para vosotros’ y sentí que esa sería la clave del título, que al principio era el de la novela Les Étoiles de Sidi Mumen (Las estrellas de Sidi Mumen). Nos dimos cuenta de que podía interpretarse de forma positiva, que algunos podrían ver en él una forma de exaltación de las actuaciones de los kamikazes, por eso lo cambiamos”.

“El rodaje se desarrolló durante ‘la primavera árabe’. Había una cierta tensión palpable en las calles, especialmente en los barrios populares en los que rodábamos. Tuvimos que mantener un perfil muy bajo para que no se pudiera interpretar que estábamos incurriendo en alguna provocación –dice el director-. Los ánimos estaban muy caldeados y había manifestaciones todos los días. El islamismo, alentado por lo que estaba pasando en Egipto y en Túnez, se hacía visible de forma cada vez más abierta. Las elecciones se aproximaban y muchas personas del poblado chabolista vinculadas a los movimientos islamistas intentaron interrumpir el rodaje”.

 

 

Dirección: NABIL AYOUCH. Guion: JAMAL BELMAHI, BASADO EN LA NOVELA ‘LES ÉTOILES DE SIDI MOUMEN’, DE MAHI BINEBINE. Producción: NABIL AYOUCH, PIERRE-ANGE LE POGAM, ERIC VAN BEUREN Y PATRICK QUINET. Fotografía: HICHAME ALAOUIE. Montaje: DAMIEN KEYEUX. Música: MALVINA MEINIER. Reparto: ABDELHAKIM RACHI, ABDELILAH RACHID, HAMZA SOUIDEK, AHMED EL IDRISSI AMRANI Y BADR CHAKIR. Distribuidora: NIRVANA. Estreno: 3 de julio de 2015.

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