Jean Becker: “Mi gran razón de vivir son las relaciones humanas en el cine y fuera”

‘UNOS DÍAS PARA RECORDAR’ / Jean Becker firma otra adaptación de una novela de Maria-Sabine Roger, una comedia en la que esta vez cuenta con Gérard Lanvin en el papel principal. www.cinesrenoir.com

El veterano cineasta Jean Becker cumple uno de sus sueños, el de trabajar con el actor Gérard Lanvin, a quien mete en una cama de hospital durante casi toda la película. Unos días para recordar, adaptación al cine de la novela de Maria-Sabine Roger, cuenta la historia de un tipo activo, bastante asocial y de carácter un poco agrio que tiene un accidente y termina inmovilizado en una cama de hospital. Allí tendrá que convivir con sus visitas, con otros pacientes, con los médicos, las enfermeras… lo que producirá un cambio en él.

Jean-Pierre Darrousin y Anne-Sophie Lapix completan el reparto de esta película, en la que el autor de Conversaciones con mi jardinero, Mis tardes con Margueritte… abandona, al menos temporalmente, los exteriores y se encierra en un espacio único durante casi toda esta historia.

LA GRAN ILUSIÓN.- Habituado a hacer películas con muchos exteriores, ésta se desarrolla casi toda en una habitación…

JEAN BECKER.- Y la próxima será así también porque ya soy viejo y trabajo mejor en una habitación. Me gustaba que un hombre que tiene la costumbre de moverse, un tipo activo, de pronto esté inmovilizado en la cama de un hospital.

LGI.- Más allá de eso, empieza siendo un misántropo y termina en el otro lado, ¿eso era lo que le interesaba?

JB.- Sí. Porque este hombre tiene que sufrir lo que le rodea, las visitas, la gente que pasa por ahí, las enfermeras… Poco a poco va cambiando, se va humanizando. Un hombre de carácter agrio desde la muerte de su mujer va evolucionando en el sentido más humano y más cálido.

“Es la historia de un hombre que va evolucionando en el sentido más humano y más cálido”

LGI.- Hablando de humanidad, esa es una buena tradición en el cine francés, con Renoir, su padre (Jacques Becker)… ¿se siente heredero de ella?

JB.- Sí. Mi padre fue ayudante de Renoir. Yo fui ayudante de mi padre… Me encanta oír que existe cierto parecido entre nosotros, pero no creo que vaya más allá. Luego quizá haya alguna singularidad del cine francés, porque cada pueblo tiene la suya.

LGI.- Pero su cine subraya la humanidad…

JB.- Tal vez porque mi gran razón de vivir, mi gran placer de vida, son las relaciones humanas en el cine y fuera de él. Me encanta hablar con todo el mundo, con un fontanero que viene a mi casa, con una chica en una parada de autobús… Las relaciones humanas que, por cierto, también son los gestos. Me encanta sentarme en una terraza y mirar cómo pasa la gente. De la forma en que camina un hombre puedes empezar a entenderle.

“Mi padre fue ayudante de Renoir. Yo fui ayudante de mi padre… Me encanta oír que existe cierto parecido”

LGI.- En el humor de esta película, en medio de un hospital, ¿no hay cierta intención de alejarse de la muerte?

JB.- La hay, efectivamente. Porque cuanto más envejeces, más aumenta la angustia. Yo formo parte de un consejo de administración de la Sociedad de Autores en Francia, donde hay 25 personas. En tres meses ha habido dos muertes y, ya se sabe, no hay dos sin tres.

LGI.- Unos días para recordar es, de algún modo, retrato social de un momento…

JB.- Siempre he dicho que una película es como un albergue español, una casa de locos, cabe todo lo que quieras meter. En este caso hay cierto retrato social, pero podría haber pensado lo contrario…

“Una película es como un albergue español, una casa de locos, cabe todo lo que quieras meter”

LGI.- Usted es un director de cine, pero, por el tipo de películas que hace parece un contador de cuentos ¿qué diría si le calificaran así?

JB.- Lo soy y, de hecho, hace poco alguien me lo dijo también. Hace tiempo en las granjas por ejemplo, cuando no había cine ni teatro, había alguien que contaba historias. Sí, yo me siento un hombre de teatro, de circo, de cine… intento apasionar a la gente. El beneficio y la felicidad de los que tenemos este oficio es el de poder dar a la gente algo que necesita.

 

 

Dirección: JEAN BECKER. Guion: JEAN BECKER, JEAN-LOUP DABADIE Y MARIE-SABINE ROGER. Producción: LOUIS BECKER. Fotografía: JEAN-CLAUDE LARRIEU. Montaje: FRANCK NAKACHE Y JACQUES WITTA. Música: NATHANIEL MÉCHALY. Reparto: GÉRARD LANVIN, JEAN-PIERRE DARROUSSIN, ISABELLE CANDELIER, ANNE-SOPHIE LAPIX… Distribuidora: ACONTRACORRIENTE. Estreno: 31 de julio de 2015.

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